Al exigirles visa, Costa Rica se une a México en el propósito de cerrarles los caminos a nuestros hermanos venezolanos que siguen huyendo del hambre por la hiperinflación, los sueldos y las pensiones miserables, donde el Estado no se conmueve ante las vejaciones, el desprecio, los maltratos y las deportaciones de las que son víctimas en los países receptores.

Condeno la conducta de países como México y Costa Rica por su política inhumana en contra de venezolanos que solo piden piedad y clemencia, que solo quieren que se les permita la entrada como lo hizo en una oportunidad Venezuela con sus conciudadanos que clamaban por una nación que les recibiera. Lo más grave y lamentable es la indiferencia por parte de la política exterior del Estado y en especial del nuevo canciller, que sigue en silencio ante el sufrimiento y desesperación de nuestros hermanos.

La Asamblea Nacional  debe invitar a una reunión a los representantes diplomáticos de países receptores de migrantes venezolanos y exigir un trato más humano, que se les  garanticen los derechos establecidos en la Convención de Viena y demás pactos internacionales en materia de derechos humanos.

Es obligación del Estado asumir la defensa y protección de los venezolanos en el mundo.

Nuevamente, solicito a las Naciones Unidas revisar el comportamiento de Acnur ante la indefensión  en que se encuentran los migrantes venezolanos actualmente.
Fuente: elnacional,Ve