Esteban Beltrán, director de Amnistía Internacional España, afirma que “la sangre y la vergüenza salpican”.



Madrid (ECS).- Migrantes y responsables de ONG niegan la intervención de mafias en el asalto a la valla de Melilla, en contra de lo dicho por el presidente del Gobierno de España, Pedro Sánchez, en el que han muerto 23 subsaharianos según datos oficiales marroquíes y que organizaciones que trabajan sobre el terreno elevan a 37.

Amnistía Internacional, por su parte, afirma que se trata del incidente más grave ocurrido en décadas “en esta explosiva frontera” y pide “una investigación independiente y exhaustiva”. Recuerda que en 2005 murieron al menos 13 personas a manos de las policías marroquí y española, y en febrero del 2014 murieron ahogadas otras 15 personas en la Playa del Tarajal mientras los policías españoles utilizaban contra ellos material antidisturbios.

El director de Amnistía Internacional España, Esteban Beltrán, relata que las imágenes y las filmaciones son impactantes: “Fardos humanos –muertos y vivos– hacinados en el suelo mientras se pasean entre ellos policías marroquíes que, para cerciorarse si respiran o se mueven, los sacuden con la punta de porras y bastones. Daniel Canales, nuestro investigador, consigue imágenes inéditas en las que se ve como policías españoles entregan a posibles refugiados –la mayoría vienen de Sudán, un país en guerra- a policías marroquíes, sin ningún tipo de averiguación o trámite sobre si necesitan protección. Una vez entregados, estos policías los vuelven a golpear”.

Recuerda que estas últimas violaciones de derechos humanos se han desencadenado unas semanas después del acuerdo de restablecimiento de relaciones amistosas entre los gobiernos de España y Marruecos, tras el cambio de postura del Gobierno español sobre el Sáhara Occidental.

Y agrega que, quizá por esta razón, “el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez,  cuando se sabía que habían muerto ya cinco personas, felicitó y se felicitó por la coordinada actuación de la Guardia Civil y las fuerzas de seguridad marroquíes. Y cuando ya se sabía que habían muerto 13 personas, culpó a las mafias de las muertes. Pero… ¿quién dejó morir a seres humanos tumbados en el suelo sin atención médica adecuada? ¿Quién entregaba a posibles refugiados desde Melilla a policías marroquíes sabiendo que iban a ser maltratados? ¿Quién mantiene cerradas las oficinas de asilo y refugio en Melilla sabiendo que no hay manera de buscar protección en España si eres sudanés o de Mali como no sea saltando la valla y arriesgándote a morir en un camino eterno por África?”.

Y añade: “En una mezcla inédita y eficaz, de solidaridad y de legalidad, España ha recibido a más de 124.000 ucranianos que escapan de la invasión rusa y, sin embargo, dejamos morir a potenciales refugiados que huyen de otras guerras. En cambio, a los que huyen de la guerra en Sudán se les impide pedir asilo en nuestro país, violando el derecho internacional. Sólo se puede calificar como racista esta posición”.

“Es hora de acabar con esta política que permite y alienta violaciones graves de derechos humanos. No vale ya el “businness as usual” porque la sangre y la vergüenza salpican”.

LOS MIGRANTES DE NADOR NO TIENEN DINERO PARA PAGAR A LAS MAFIAS

Mientras, varios medios de comunicación han publicado testimonios de migrantes y de responsables de ONG que trabajan sobre el terreno que niegan la intervención de mafias en el asalto a la valla de Melilla, en contra de lo dicho por el presidente del Gobierno de España.

En El País, Huséin, portavoz de un grupo de sudaneses que se manifestaron a ante el Centro de Estancia Temporal de Inmigrantes (CETI) de Melilla, asegura que no pagaron nada para llegar allí: “Solo utilizamos nuestra cabeza e ideamos un buen plan [para salir de Marruecos] porque sufrimos mucho. El mafioso es Mohamed VI, que ha cogido todo el dinero [que Bruselas otorga a Rabat para controlar y atender a los emigrantes irregulares] y ha desaparecido”. Su discurso carga contra la posición de Madrid de señalar a las redes de tráfico de personas por lo ocurrido en la valla, y no a Rabat.

Omar Naj, vicepresidente de la Asociación Marroquí de Derechos Humanos en Nador, la ONG que ha documentado cómo efectivos marroquíes dejaron sin asistencia durante horas a cientos de migrantes malheridos tras intentar saltar la valla de Melilla, niega que haya mafias tras los saltos: declaró a elDiario.es que quienes trabajan en el ámbito migratorio en Nador saben que “los migrantes que viven en los bosques intentan cruzar la valla sin pagar, con sus propios medios” y que “los intentos controlados por mafias son las que se hacen por mar, donde pagan miles de euros”.

En una información del diario Deia se afirma que las asociaciones de protección de los migrantes consultadas opinan que no hay mafias detrás de las incursiones, sino que las organizan ellos mismos de forma espontánea. “Nadie ha organizado esto, son personas que vienen de diferentes países y que se organizan entre ellos”, sostiene Mamadou Diali, miembro de la Colectivo de Comunidades Subsaharianas en Marruecos, presente en Nador.

Para su compañero de asociación Ousmane Ba, Sánchez “miente” y no hay redes criminales detrás de los intentos de acceso, porque los migrantes que viven en las montañas, argumenta, “no tienen nada, no tienen ningún recurso. No podemos hablar de mafias, son personas que se organizan”, dice. Para Said Tbal, coordinador de Migraciones en la Asociación Marroquí de Derechos Humanos, aunque las mafias “siempre están ahí”, esta acción no la ha organizado una red de este tipo, sino que fue algo espontáneo forzados por las últimas redadas policiales.

En ARA el activista de Melilla José Palazón, que lleva años defendiendo a los menores no acompañados y denunciando las vulneraciones de derechos a los dos lados de la valla, denuncia que “las únicas mafias que operan en la valla son el estado español y el marroquí, que hace muchos años que vulneran los derechos humanos más básicos. Como los migrantes no tienen ninguna posibilidad de pedir asilo a España ni a ningún otro país europeo desde Marruecos, se ven abocados a saltar la valla. Lo hacen con garfios para trepar y palos para separar las concertinas que hay en la valla marroquí y todos a la vez, porque no hay ninguna otra manera de hacerlo. Esto no es violencia: la violencia la ejercen las policías marroquí y española”,

En Twitter, Taleb Alisalem (@TalebSahara) publicó el testimonio de un migrante sudanés según el cual la policía marroquí les invitó a saltar la valla de Melilla: “Ellos fueron quienes nos dijeron que teníamos que ir al lugar de la asociación para después cruzar. Os dejaremos pasar de algún modo. Los mismos policías nos lo decían. Ellos nos llevaron allí y nos dijeron intentarlo una vez mas”.

Fuente: ecsaharaui.